Considerado por la NASA como un texto indescifrable, escrito tal vez por un bromista del siglo XV, el códice Voynich como se le conoce, ha significado un quebradero de cabezas para los mejores lingüistas y especialistas en criptografía de todos los tiempos, que no han podido comprender ni una sola de las palabras que forman las 240 hojas del misterioso códice.