Este título es una de las preguntas que me realizan con más frecuencia entre los estudiantes españoles que están finalizando el instituto (Bachiller) o su Formación Profesional (CFGS), que les gusta mucho el mundo de la informática y no saben si seguir con estudios superiores universitarios, barajar otras opciones o entrar ya directamente en el mundo laboral. En esta entrada intentaré “aclarar” que es realmente estudiar una ingeniería informática (su estructura, si vale la pena, si es muy complicado, alternativas, etc.). De esta forma intentaré despejar la mayor cantidad de dudas posibles.

¿Qué es una ingeniería?

Según Wikipédia, la ingeniería es el conjunto de conocimientos científicos y tecnológicos para la innovación, invención, desarrollo y mejora de técnicas, herramientas para satisfacer las necesidades y resolver problemas tanto de las personas, así como de la sociedad.

Por lo tanto, los ingenieros se apoyan en las ciencias básicas (matemáticas, física, química y biología, ciencias de la ingeniería, ingeniería aplicada, ciencias económicas y administrativas) tanto para el desarrollo de tecnologías, como para el manejo eficiente y productivo de recursos naturales en beneficio de la sociedad. La ingeniería es una actividad que transforma el conocimiento en algo práctico.

En nuestro caso, la ingeniería informática o ingeniería en computación es la rama de la ingeniería que aplica los fundamentos de la ciencia de la computación, la ingeniería electrónica, la ingeniería de software y la ingeniería de telecomunicaciones, para el desarrollo de soluciones integrales de cómputo y comunicaciones, capaces de procesar información de manera automática.

Opciones de acceso

Normalmente las personas que se deciden a entrar en una universidad a estudiar una ingeniería (en este caso, ingeniería informática) acceden mediante 3 formas de acceso:

  1. Bachiller + Selectividad
  2. Ciclo Formativo de Grado Superior (CFGS)
  3. Acceso para mayores de 25 años

La primera son estudiantes que después de superar la Enseñanza Secundaria Obligatoria ( y de la E.S.O.) han cursado el Bachiller (1º y 2º) y han superado las pruebas de selectividad dándoles acceso directo a la universidad. En esta opción, se recomienda que los estudiantes de instituto que se decanten por estudiar ingeniería informática hayan estudiado la rama científica o de ciencias ya que así llevarán un nivel matemático aceptable, muy necesario para el Grado.

La segunda, Ciclo Formativo de Grado Superior (CFGS), son estudiantes que no han realizado el bachiller y se han decantado a superar dos años obteniendo un título oficial de FP. Con este título podemos acceder al Grado pero siempre que ese título de CFGS esté relacionado con la informática. Actualmente se recomienda los CFGS de Técnico Superior en Administración de Sistemas Informáticos en Red o Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma.

Para la tercera y última opción de acceso al Grado es la realización de un examen de acceso a la universidad para mayores de 25  o 45 años. Una vez aprobado este examen, tendremos acceso a poder matricularnos al Grado.

Estructura

Actualmente, en España, para ser graduado como ingeniero informático debemos cursar un Grado en Ingeniería Informática. Deberemos elegir, según nuestra situación, si queremos realizar el grado de forma presencial en una universidad pública, privada o a distancia en universidades como la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) o la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia). Al final, cuando obtenemos el Grado en Ingeniería Informática, podemos continuar nuestra formación con un Máster oficial en Ingeniería Informática (2 años) y así teniendo un Grado + Máster obtendremos la Ingeniería Informática (Superior) que sería la equivalencia a la Licenciatura del sistema antiguo. Además nos podrá dar acceso a estudios de Doctorado.

Para superar el Grado en Ingeniería Informática debemos obtener 240 créditos superando asignaturas. La mayoría de asignaturas son de 6 créditos aunque existen algunas más complejas que son de 12 créditos como el trabajo final de grado (TFG).

Estas asignaturas se dividen en:

  • Básicas (60 créditos): son asignaturas que debemos cursar de forma obligatoria y son comunes en todas las ingenierías. De esa forma, si ya tenemos un grado en ingeniería informática y queremos hacer el grado de ingeniería de telecomunicaciones, estos 60 créditos se convalidan.
  • Obligatorias (144 créditos): son asignaturas obligatorias a cursar en nuestra ingeniería.
  • Optativas (36 créditos): son asignaturas de libre elección y podemos cursar las que más nos gusten hasta adquirir los 36 créditos.

Itinerarios

Para alcanzar el grado de Ingeniería Informática es obligatorio completar un itinerario para titularse. La realización de uno de los itinerarios especificados se recogerá en el suplemento europeo del título que acompañará al título conseguido. Según se elija el itinerario, habrá algunas asignaturas que son obligatorias por itinerario (48 créditos de los 144 de asignaturas obligatorias).

Para la obtención de un itinerario se tienen que superar todas las asignaturas asociadas a este itinerario y, además, haber realizado el TFG en una de las áreas correspondientes a este itinerario.

Los itinerarios disponibles son:

  • Ingeniería de computadores
  • Ingeniería del software
  • Computación
  • Tecnologías de la información
  • Sistemas de información

Planificación

Si el estudiante se dedica a tiempo completo a sus estudios, normalmente este grado se supera en 4 años, pero si decide compaginar los estudios (por ejemplo con un trabajo) se pueden llegar a superar los 6 años. Cada curso se divide en dos cuatrimestres. En cada cuatrimestre se debe de hacer una matrícula y escoger las asignaturas que se ofrecen es ese momento, por eso es muy importante planificar bien la cantidad, que asignaturas seleccionar y en qué momento.

Para un estudiante a tiempo completo la recomendación de matrícula suele ser de unas 4 o 5 asignaturas en cada cuatrimestre, mientras que uno a tiempo parcial (por trabajo u otra situación) suelen ser entre 2 o 3. Las universidades suelen ofrecer al estudiante unas recomendaciones o “hoja de ruta” donde se pueden apreciar todas las asignaturas del grado de menor a mayor dificultad (donde se ven las relaciones entre las asignaturas) y te recomiendan seguir un camino donde la dificultad se realiza de forma progresiva.

Evaluaciones

Normalmente, cuando cursamos las asignaturas del grado, se realizan trabajos y prácticas para ir consolidando los conocimientos que se estudian y así en el momento del exámen o prueba final ya tendremos casi asimilados los conceptos. Con las calificaciones de estos trabajos se suele ayudar para subir la nota final y por eso es MUY RECOMENDABLE realizar todos y cada uno de ellos. Durante el grado nos podremos encontrar con asignaturas que tendrán un examen final, una prueba de validación (o síntesis) o bastará con las notas de los trabajos y prácticas entregadas (evaluación continua). Normalmente las pruebas finales se suelen realizar sobre febrero (1º cuatrimestre) y en junio (2º cuatrimestre).

No nos equivoquemos…

Hoy en día, la mayoría de los estudiantes interesados en realizar el Grado en Ingeniería Informática son personas bastante jóvenes (de entre 19 y 25 años) que les gusta mucho todo lo relacionado con la electrónica de consumo (ordenadores, tablets, móviles, videojuegos, redes sociales, etc.) y a veces tienen una idea muy equivocada de lo que significa cursar una ingeniería. La mayoría creen que como les gustan los videojuegos, reparar o modificar ordenadores (modding) les pasará lo mismo en la carrera, pero no es así.

Si el perfil del estudiante, dentro de su forma de acceso lleva unos buenos fundamentos matemáticos, es estricto con sus horas de estudio y planificación, le apasiona la informática desde el punto de vista de cómo funciona realmente el hardware y el software y le gusta aprender siempre cosas nuevas, este será un perfil que seguramente tendrá posibilidades de graduarse. Pero si el perfil es de un estudiante que se conforma con aprobar por lo mínimo, que no se interesa nada más de lo que le gusta, no le gusta estudiar y no lleva bien las matemáticas, tiene muchas posibilidades de dejar la carrera.

A ver, ¡no quiero desanimar a nadie! Pero la gente no se da cuenta que una ingeniería es una carrera compleja y que necesita muchas horas, meses y años de dedicación. Las estadísticas reflejan mis palabras. El INE (Instituto Nacional de Estadística) nos muestra, por ejemplo, que en el año 2016 de cada 1.000 personas de entre 20 a 29 años que se matriculan en un grado en ciencias, matemáticas, informática, ingeniería, industria y construcción en la UE, solo un 43,1% se gradúan (30,1% son hombres y el 13% mujeres). Estos datos significan que de cada 1000 personas que se matriculan, solo 431 consiguen graduarse y 569 no. Como puede verse, hay una gran tasa de abandono y eso es preocupante.

Y si no me decido, ¿que hago?

No todo el mundo está obligado a tener estudios universitarios para obtener un buen trabajo, es más, muchos de los grandes multimillonarios ni acabaron o les costó mucho acabar su carrera universitaria:

  • Bill Gates: en 1976 abandonó la prestigiosa universidad de Harvard por montar Microsoft con unos colegas. Ha estado muchos años entre las 3 personas más ricas del mundo.
  • Mark Zuckerberg: en 2003 abandonó también Harvard para montar Facebook. En 2017 retomó sus estudios para graduarse en Ciencias de la Computación.
  • Steve Jobs: En 1972 abandona la universidad Reed College y asiste a clases como oyente unos 18 meses más a asignaturas como caligrafía, hecho que le serían de utilidad cuando diseñara las tipografías del primer Mac. A los dos años monta en su garaje la empresa Apple y a los 27 años (1982) era el millonario más joven de la historia.
  • John Carmack: abandonó la universidad tras cursar dos semestres. Trabajó en el desarrollo de varios videojuegos para otras empresas, hasta que, finalmente, fundó id Software en 1991.  Es el creador y programador de juegos como Doom o Quake los cuales les convertirían en millonario.

Como podemos ver en los cuatro casos anteriores, no importa tener una carrera universitaria para tener éxito profesional, pero tampoco nos equivoquemos, estas situaciones anteriores son realmente excepcionales y no son comunes. Por ese motivo, si no nos agrada la idea de seguir con una carrera universitaria os recomiendo estudiar ciclos formativos de grado superior (para los que han cursado bachiller) ya que son cursos muy prácticos y donde se aprende muchísimo. Para los estudiantes que han superado estos ciclos, os propondría buscar algún trabajo relacionado con lo que habéis estudiado ya que casi el 75% de ofertas de empleo de la rama informática piden estos CFGS como requisitos mínimos. De esta forma obtendréis experiencia (que muchas veces es más valiosa que un título) y paralelamente intentaría realizar una formación continua con certificados en tecnologías que estén «de moda» en ese momento como por ejemplo certificados en lenguajes de programación como Java, Java EE, Python, Android, iOS o tecnologías como Hibernate, Struts, etc.

Conclusión

Todas las carreras universitarias dan miedo al principio, parecen como inalcanzables para las personas normales, pero una vez dentro y fijada una metodología de estudio solo queda la pasión. Si sois unos apasionados de la informática (ya sea hardware o software), no os cansáis de aprender cosas nuevas y queréis saber más de este campo apasionante, no lo dudéis, os encantará.

Si por el contrario no lo tenéis claro o no os acaba de convencer el plan de estudios, podéis optar por formaros de una forma genial con los ciclos formativos de grado superior o si ya tenéis un título, afrontar la vida laboral para ganar experiencia y, quien sabe, ¡posiblemente más adelante os animéis a estudiar el grado!

Por favor, si tenéis alguna duda, dejadla en los comentarios.