ventilador

En invierno, normalmente no tenemos problemas de sobrecalentamiento en nuestro ordenador de sobremesa o portátil ya que la temperatura ambiente es fresca o incluso bajo cero. Pero es en verano, cuando la cosa cambia y empiezan a surgir los problemas térmicos con la llegada del calor y las altas temperaturas.

Normalmente, si un equipo recibe los cuidados básicos de mantenimiento no hay que preocuparse cuando llega el verano, ya que si se tiene una buena refrigeración para disipar el calor interno de la caja no habrá problemas.

Pero si desde que compramos el equipo, no nos hemos interesado en abrir la caja (en el caso de los equipos de sobremesa), nos encontraremos frente a un posible caso de riesgo de sobrecalentamiento y daños en los microprocesadores, tarjetas gráficas o incluso placas base.

Para los que nunca han leído nada sobre este tema, vamos a explicar primero donde y porque se produce ese calor (¡repasar un poco de teoría de física nunca va mal!), como funciona un sistema de refrigeración (nos centraremos en los ordenadores de sobremesa) y que tipos de refrigeración existen, para más tarde dar unas pautas o recomendaciones para poder evitar estos problemas.

¿De donde sale el calor de mi ordenador?

Bombilla

Esta es una de las preguntas que más me hacen, o incluso van y me dicen: ¡Vaya calor que desprende mi portátil por debajo y por detrás!, pones la mano detrás de la caja y ¡puedes freír huevos!… 😀

A ver, empecemos por el principio. Cualquier componente o dispositivo electrónico (desde una pequeña resistencia en un circuito electrónico hasta una TV de 65”) desprende una cantidad concreta de calor debido a que como bien sabemos: “la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma“. En este caso nuestra energía es la energía eléctrica y parte de esta energía eléctrica se transforma en calor.

Pongamos un ejemplo, si miramos una bombilla incandescente podemos observar que se compone de un bulbo de cristal con forma de pera relleno de un gas inerte, un filamento (conductor) y un casquillo de metal con rosca que hace de contacto eléctrico.

Al conectar la bombilla a la corriente eléctrica (a una lámpara de 220V de nuestra casa, por ejemplo) se genera el Efecto Joule (si en un conductor circula corriente eléctrica, parte de la energía cinética de los electrones se transforma en calor debido a los choques que sufren con los átomos del material conductor por el que circulan, elevando la temperatura del mismo).

Efecto Joule

Fórmulas del Efecto Joule –  Potencia(P), Energía(E), Tensión(V), Intensidad(I) y Tiempo(t).    Vía: Wikipédia

Por tanto, la corriente eléctrica entra por un contacto de la bombilla, atraviesa el filamento y sale por otro contacto cerrando el circuito. Al pasar por el filamento (normalmente es de Wolframio), este se calienta hasta llegar a una temperatura alrededor de unos 2500ºC. Y entonces podéis preguntaros, ¿porqué no se funde el filamento a esta temperatura?

El wolframio es un elemento químico que puede llegar a soportar temperaturas muy altas, y en ese estado parte de la energía de la corriente eléctrica se transforma en luz (la luz que emite la bombilla se debe a que el filamento está a un rojo vivo intenso) y otra parte se transforma en calor (si la bombilla está encendida, acercad la mano un poco y podréis notar el calor que desprende, pero ¡no la toquéis! está muy, pero que muy caliente).

¿Porque desprende tanto calor mi ordenador?

Ahora que ya comprendemos el principio físico por el cual obtenemos calor debido al paso de la corriente eléctrica por un conductor, creo que ya podréis deducir por qué tenemos ese calor dentro de un ordenador.

Un ordenador, se compone de una placa base en la cual iremos insertando o “pinchando” todos los componentes que conforman un PC (microprocesador, disco duro, unidad lectora de CD/DVD/BD, tarjeta/s gráfica/s, etc…). Y cada componente está alimentado, incluso la placa base, por lo tanto cada componente irradiará un poco de calor que en su conjunto será bastante. Como bien sabemos, la alimentación la suministra la fuente de alimentación (actualmente proporciona unos 600W y hay otras que llegan incluso a más (1000W) para poder alimentar a todos los componentes) y esta, a su vez, también irradiará calor hacia el exterior por el mero hecho de que sus propios componentes desprenden calor para proporcionar esa corriente eléctrica (transformadores, bobinas, etc).

Cada vez, los componentes son más potentes (potencia de cálculo en el caso de microprocesadores (CPU) o potencia de cálculo de los procesadores de las tarjetas gráficas (GPU)) y por eso, estos componentes tienen una mayor irradiación de calor. Al principio de la informática moderna, los microprocesadores disipaban ellos mismos todo el calor que irradiaban y por ese motivo no hacía falta disipadores adicionales. Es el ejemplo del microprocesador Intel Pentium 200MMX.

Disipador

Disipador

Al paso de los años y por el crecimiento exponencial en la escala de integración de transistores en un microprocesador (¡ya se ha llegado a integrar transistores de 12nm e incluso 7 nm!), este calor fue aumentando y por eso se debían ayudar en su refrigeración mediante ventiladores acoplados a disipadores que tocaban la parte superior del microprocesador.

En ese momento se empezaron a utilizar los sistemas de refrigeración por aire, que consistía en un disipador (de aluminio o cobre) en contacto con la parte superior del microprocesador (y una pasta térmica entre los dos dispositivos para un contacto más eficiente) y un ventilador en la parte superior del disipador para refrigerarlo.

fan-color

Este sistema es el que se usa comúnmente hoy en día, pero también tenemos otros sistemas de refrigeración como por ejemplo la refrigeración líquida de microprocesadores y tarjetas gráficas. Son los componentes, que junto a la fuente de alimentación, desprenden más calor. Estos sistemas se componen de unos circuitos cerrados de tubos de PVC estancos e interconectados que pasan por encima de unas placas de metal (aluminio o cobre) que hacen la función de disipador y están ubicadas encima del procesador (CPU) o de las tarjetas gráficas (GPU) y que mediante el paso de un líquido refrigerante a baja temperatura refrigeran el calor irradiado de esos componentes.

Actualmente, hay otros sistemas en fase de experimentación como los sistemas de espumas de cobre para disipar el calor de los microprocesadores sin utilizar ningún ventilador, y eso repercute de forma brutal en los dB de ruido emitido por nuestro ordenador. Un tema muy importante, el ruido. ¿Nunca habéis dejado, en el silencio de la noche, vuestro PC de sobremesa encendido en el mismo cuarto donde dormís y por la mañana notáis que no habéis dormido nada bien o incluso os levantáis cansados y con dolor de cabeza? Estos síntomas pueden ser ocasionados por muchos motivos, pero apostaría que el principal es causado por el ruido que emite vuestro ordenador por un mal mantenimiento interno.

¿Como prevenir los casos de sobrecalentamiento?

sobrecalentamiento

Y llegados a este punto, ¿como evitamos todos estos problemas?. Os voy a dar unas pautas o puntos a seguir para llevar un correcto mantenimiento de vuestros equipos y a parte evitar los sobrecalentamientos. Nos centraremos en los ordenadores de sobremesa, pero algunos puntos serán comunes también para ordenadores portátiles.

El gran problema de estos últimos, radica que al estar fabricados de una forma tan “integrada” conlleva tener unas cajas que normalmente son muy complicadas de desmontar (muchos tornillos y pestañas diminutas) y así el acceso al sistema de refrigeración de los microprocesadores en portátiles es mucho más complicado. De todas formas también comentaremos algunos accesorios que nos ayudarán a tener bien refrigerados a nuestros portátiles.

Normas para una correcta prevención y mantenimiento

  1. Tened vuestro ordenador (caja) en una zona despejada y donde haya buena circulación de aire. Debemos evitar introducir las cajas en zonas muy estrechas, como muebles o cajas de madera con poco espacio, ya que hay ordenadores que tienen refrigeración lateral y superior, y así no podrán capturar o expulsar aire correctamente. También es importante tener buena circulación de aire por la parte posterior, ya que es donde sale todo el calor de la fuente de alimentación y tarjetas gráficas.
  2. Tened vuestro ordenador colocado de forma elevada del suelo. Normalmente la mayoría de personas, colocamos nuestros ordenadores directamente en el suelo. Esto no es muy recomendable, debemos comprar un accesorio con ruedas o apoyar la caja sobre un mueble específico para ordenadores con buena ventilación, ya que así se evita el contacto con el suelo y evitamos el futuro contacto con el agua por posibles inundaciones producidas por la lluvia, rotura de tuberías o accidentes con líquidos.
  3. Comprad una caja con una buena circulación de aire. Este componente suele ser uno de los más baratos y los que menos caso le hacemos al comprar un ordenador (más si es por piezas o clónico), pero ojo, debemos mirar detenidamente varios modelos y investigar de que material está hecho, el tamaño de los ventiladores que usa, donde los tiene ubicados, cuanto ruido hacen, si tienen reguladores de r.p.m, etc… Siempre recomiendo desembolsar un poco más de dinero en una buena caja, y así se evitarán muchos problemas en un futuro. Mirad estas compañías que fabrican cajas para ordenadores como Tacens, Aerocool o Thermaltake.
  4. Abrid vuestra caja y limpiad bien el polvo y suciedad de los ventiladores del microprocesador, tarjeta/s gráfica/s y ventiladores fijados al chasis. Esta tarea es una de las más importantes a tener en cuenta a la hora de realizar un buen mantenimiento para prevenir los sobrecalentamientos y mal funcionamientos en las partes mecánicas de los ventiladores (tienen rodamientos que si les entra suciedad o humedad, empiezan a hacer ruido, ir más lentos o incluso pararse). Se debe realizar como mínimo cada 3 meses o 6 meses, depende de la ubicación. Se venden botes de aire comprimido para poder realizar estas tareas de limpieza, aunque si podéis invertir en un pequeño compresor de aire (70-80€) van muy bien para limpiar el polvo y a la larga os saldrá mejor.
  5. Comprobar que todos los ventiladores funcionan correctamente y si van lentos o hacen ruido cambiarlos inmediatamente. Si después de realizar la limpieza, siguen sin funcionar correctamente, la mejor opción es cambiar los ventiladores. Este mantenimiento es fácil de hacer y a su vez es barato, ya que la substitución de un ventilador de chasis son unos 3 o 4€, mientras que los del microprocesador (al estar con disipadores) pueden ser un poco más caros, al rededor de unos 10 o 12€. El inconveniente son los ventiladores en las tarjetas gráficas, ya que si dejan de funcionar, es muy posible que en poco tiempo tengas que cambiar tu gráfica, ya que estos son únicos en cada modelo y normalmente no se pueden substituir. Una tarjeta gráfica potente sin la correcta refrigeración puede ralentizar todo el equipo e incluso llegar a quemarse por sobrecalentamiento excesivo.
  6. Comprobar que entre la parte superior del microprocesador y la base del disipador del ventilador hay buen contacto además de tener suficiente masilla térmica en buen estado. Este mantenimiento no se suele hacer habitualmente. A veces, cuando estamos trabajando con equipos y de repente se nos apagan, primero solemos mirar si la fuente de alimentación funciona, después revisamos los ventiladores internos (que estén limpios y funcionen) y lo último si la placa base nos muestra algún error o sonido/pitido de problema. Después de todas estas comprobaciones, mucha gente abandona y lleva el equipo a un S.A.T (servicio técnico), esta es una buena opción, pero antes de esto debemos mirar también si entre el microprocesador y su disipador (más ventilador) tienen un contacto correcto además de tener masilla térmica suficiente por su superficie y no está demasiado reseca. Si tenemos alguno de estos problemas, es normal que el equipo se apague ya que en la BIOS de nuestros ordenadores, hay una opción común en todos los modelos que es básicamente una alarma por temperatura del microprocesador. Esta alarma podemos configurarla para cuando el microprocesador llegue a una temperatura máxima, el equipo se apague y así evitar daños mayores.

Accesorios para portátiles
Portátil
Como bien os he explicado anteriormente,  los portátiles tienen un sistema de acceso a sus componentes internos bastante más complicado que los de sobremesa. En los equipos de sobremesa, podemos acceder a los componentes quitando dos o tres tornillos del chasis y abriendo la tapa lateral, pero en los portátiles tienen una tornillería diminuta (de varios tamaños) y con pestañas escondidas.

Esto es así por la forma que tienen los fabricantes de integrar todos los componentes teniendo en cuenta el espacio tan reducido que tienen y también para conservar la garantía de los equipos, ya que mucha gente sin conocimientos de informática, se aventuran a abrir “como sea” su portátil y pueden provocar mas daños o desperfectos de los que tiene.

En casos de reparaciones complicadas en equipos portátiles, la mejor opción es ponerse en contacto con el servicio técnico de la marca de vuestro portátil (HP, Asus, Compaq, Apple, etc…) y mirar si todavía el equipo está en garantía (muchas reparaciones os saldrán gratuitas) o deben realizar una identificación del problema y un presupuesto para su posterior reparación.

Pero si solo queremos tener un buen mantenimiento, la mejor opción para evitar los sobrecalentamientos en portátiles es, como en los equipos de sobremesa, tenerlos bien ventilados. Normalmente los equipos portátiles tienen una salida de aire (refrigeración del procesador o gráfica) por un lateral o por la parte posterior. Por ese motivo, se debe trabajar con ellos en una superficie plana como por ejemplo una mesa, ya que si utilizamos un cojín para apoyarlo sobre nosotros, podríamos bloquear la salida de aire y así sobrecalentar el equipo.

En el mercado existen varios accesorios para poder trabajar con ordenadores portátiles sobre nosotros por ejemplo, si queremos sentarnos en un sofá. Estos accesorios son bandejas de plástico que incluyen uno o varios ventiladores que refrigeran la parte inferior y pueden ser alimentados mediante un puerto USB del propio portátil.

Otro mantenimiento recomendable es limpiar el teclado y la pantalla, ya que es básico que nuestro espacio de trabajo o de ocio esté limpio para poder trabajar o entretenerse de la mejor forma posible. Para los teclados, podemos usar una brocha para eliminar pelos, polvo y otro tipo de suciedad. Para las pantallas, existen una toallitas con un producto con base de agua que nos dejarán las pantallas muy limpias. Nunca, usar agua y menos productos químicos (jabones, limpia cristales, lejía) para limpiar las pantallas.

Espero que todas estas recomendaciones os sirvan de gran ayuda para mantener correctamente vuestros equipos informáticos.

Info | Wikipedia

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