brainstorming

Ha llegado el momento de pensar, meditar, tener cantidad ingente de ideas, machacar a nuestro músculo más preciado, ¡el cerebro!. Pero como bien sabemos, dos cabezas piensan mejor que una, y tres mejor que dos y así sucesivamente al incrementar el número de personas que se añaden a nuestro grupo.

Por eso a medida que se crean grupos mayores para conseguir estas ideas, se deben utilizar métodos efectivos de grupo para que no se escape ni el más ínfimo pensamiento. En este momento, vamos a utilizar una metodología bastante famosa y conocida que en el campo científico se llama Brainstorming o Tormenta de Ideas.

Ideado en 1938 por Alex Faickney Osborn, el brainstorming o tormenta de ideas es, resumiendo, ese momento en el que nos permitimos volvernos locos diciendo palabras y haciendo dibujos para un proyecto nuevo. Se puede aplicar a un individuo solo, a un grupo de personas, unos prefieren sentarse, otros tumbarse y algunos caminar sobre la hierba mojada con los pies descalzos.

Los brainstormings son divertidos. De hecho, cuanto más divertidos más productivos serán, por eso requieren de su tiempo, su espacio y su personal. Las ideas llegan a nosotros por todos los costados y desde medios muy diferentes.

El pánico, la vergüenza y las prisas son los enemigos número uno de una buena sesión de brainsotmirng, por eso aquí os dejamos algunos trucos para que hagáis florecer vuestra mente.

1. ¡Vámonos de aquí!

Los espacios nos transmiten sensaciones y  esas sensaciones nos evocan recuerdos. Por eso, escoger un lugar que tenga buenas vibraciones, es el primer paso para desarrollar una buena tarde de tormenta de ideas.

Lugares de buen rollo: un local, un parque, el salón de tu casa, un cine, el zoo, la playa, etc.…

2. Limitando los límites

Dicen que poner límites constriñe la creatividad, pero en realidad ocurre todo lo contrario. Os recomendamos centrar las energías en un mismo punto y formular un problema, poner límites nos servirá para encaminar nuestros cerebros.

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3. Ideas, no planes

Queremos cosas simples, ideas básicas que nos sirvan de inicio para algo grande, huid de las complejidades, alejaos de los planes y de las sucesiones cronológicas.

Estamos buscando algo, mínimo, enanísimo, que nos encienda los cerebros y desencadene en una obra maestra. O algo parecido…
4. “Bloqueadores” y “buceadores” no sois bienvenidos

Como en la vida, hay dos tipos de personas: los “bloqueadores” y los “buceadores”.

Los primeros son aquellos que, en una Brainstorming, os van a desmontar cualquier idea que propongáis. No hay ideas malas o ideas buenas, las ideas son ideas, sin más, y todas deben ser atendidas. Los bloqueadores son aquellos personajes que encuentran excusas maravillosas para desechar las ideas que menos les gustan. Y no, no sois bienvenidos. Y, por el otro lado, está ese tipo de rastreador que se obsesiona con una idea, se empapa, se sumerge en ella hasta acabar en una esquina hablando sólo. No, por favor, no os volváis locos.
5. Con los deberes hechos

A una Brainstorming hay que venir con los deberes hechos. No podemos llegar con la mente en blanco e ir  formándonos una imagen mientras vamos vomitando ideas sin ton ni son. Os recomendamos que unos días antes busquéis un rincón tranquilo y, vosotros solos, escribáis y dibujáis lo que os venga a la mente.

Así, esa primera Brainstorming será 100% productiva y habréis centrado vuestros esfuerzos, aunque mentales, en un mismo camino.

Estos trucos, como habréis podido observar, son aplicables para cualquier campo, en nuestro caso es en el campo tecnológico, más concretamente en el desarrollo de aplicaciones móviles mediante Android, pero si lo aplicáis a vuestros intereses, os resultará de gran utilidad.

¡A idear amigos! Ya que nuestro límite, es nuestra imaginación.


Gracias a Dorothée Taurel B., de K-Dreams autora del articulo “El arte del brainstorming” por el texto y las imágenes.

Via | K-dreams.com